Capítulo 1: Elogio a la Bodichita
Capítulo 1: Elogio a la Bodichita

Capítulo 1: Elogio a la Bodichita


¡Homenaje a todos los budas y bodisatvas!

1. A los que han alcanzado la felicidad, al Darmakaya
del que están dotados, a sus herederos
y a todos aquellos que merecen ser venerados,
rindo homenaje respetuosamente.
Ahora expondré brevemente, según las escrituras,
cómo adentrarse en la práctica de los bodisatvas.
2. Nada voy a decir que no se haya dicho ya
y carezco de destreza en el arte de escribir,
no pienso pues que esto vaya a beneficiar a nadie.
Lo he escrito sólo para cultivar mi mente.
3. Así mi fe se fortalecerá durante algún tiempo
para que pueda habituarme a lo virtuoso.
Pero si otros con mi misma fortuna
viesen estas palabras, podrían también beneficiarse.
4. Estas libertades y condiciones favorables, tan difíciles
de encontrar,
permiten con este nacimiento humano alcanzar nuestro
objetivo.
Si no me beneficio ahora de ellas,
¿cómo voy a poder conseguirlas de nuevo?
5. Como un relámpago con su resplandor ilumina
por un instante una oscura noche nublada,
aparecen en el mundo, por el poder del Buda,
pensamientos virtuosos, rara y fugazmente.
6. Así el bien es tan frágil, mientras que siempre
la fuerza del mal es inmensa y arrolladora.
Excepto la perfecta bodichita,
¿qué otra virtud podría aplastarlo?
7. Tras ponderarlo durante incontables kalpas,
los poderosos sabios vieron sus beneficios.
Por medio de ella innumerables seres
alcanzan fácilmente la felicidad suprema.
8. Los que desean superar las innumerables aflicciones
de la existencia,
los que aspiran a eliminar el sufrimiento de los seres
y los que quieren disfrutar de inmensa dicha
no deben jamás abandonar la bodichita.
9. Desde el mismo instante que la bodichita nace
en alguien que sufre, capturado en la prisión de la existencia,
se le proclama “heredero de los que han alcanzado la
felicidad”
y es venerado por los dioses y los hombres, por todo el
mundo.
10. Como el elixir supremo de los alquimistas,
toma este cuerpo impuro y lo transforma
en el cuerpo inestimable y valioso de un buda.
¡Asid, pues, firmemente la bodichita!
11. Si tras examinarla minuciosamente con su sabiduría
ilimitada
el único guía de los seres ha visto su valor inestimable;
los que deseamos dejar este estado migratorio
debemos asirnos bien a esta preciosa bodichita.
12. Todas las demás virtudes, como el platanero,
tras haber fructificado, se agotan.
Solo el prodigioso árbol de la bodichita
incesantemente da fruto y crece sin agotarse.
13. Como quien en un gran peligro es protegido por un héroe,
con su ayuda, uno se libera instantáneamente,
aunque haya cometido las faltas más terribles.
¿Por qué los prudentes no recurren a ella?
14. Sin duda alguna, como el fuego del final de una kalpa,
consume en un solo instante inmensas faltas.
Sus beneficios son, pues, inmensurables,
como el sabio Maitreya le explicó a Sudana.
15. La bodichita, en resumen,
tiene dos aspectos:
la aspiración a la Iluminación
y el aplicarse a ello.
16. Así como sabe cuál es la diferencia
entre querer ir e ir,
el sabio debe entender las diferencias
correspondientes a estos dos aspectos.
17. La bodichita como aspiración produce grandes frutos
incluso estando aún en el samsara.
Pero no da lugar a un continuo flujo de méritos,
como sucede con la aplicación de la bodichita.
18. Pues, desde el mismo momento
en que alguien asume la bodichita,
con una determinación irreversible
de liberar completamente a los seres infinitos,
19. aunque esté distraído o dormido,
el poder de sus méritos crece
de un modo abundante y continuo
e iguala al espacio infinito.
20. Esto es algo que el Tatagata,
en el sutra que pidió Subahu,
lo explicó usando razones
para el beneficio de aquellos inclinados a vías inferiores.
21. Si aspirar a curar tan sólo
el dolor de cabeza de otros seres
con una intención altruista
genera méritos incalculables,
22. ¿qué decir entonces del deseo
de disipar el sufrimiento interminable
de todos y cada uno de los seres
y de dotarlos de cualidades ilimitadas?
23. ¿Qué padre o qué madre posee
un deseo de beneficiar similar?
¿Acaso los dioses, los risis
o Brahma lo tienen quizá?
24. Nunca antes ninguno de ellos
ni aun en sueños tuvo
una aspiración similar ni siquiera para ellos.
¿Cómo podían tenerla para el bien de los demás?
25. Ese deseo de beneficiar a los seres,
un beneficio que otros no desean ni para sí,
esa extraordinaria joya de la mente,
que nazca es una maravilla sin precedente.
26. ¿Cómo podrían medirse los méritos
de esa joya de la mente, esta preciosa intención,
que es fuente de alegría para todos los seres
y constituye un elixir para su sufrimiento?
27. Si el mero deseo de ayudar a otros
es más sublime que venerar a los budas,
¿qué decir entonces de esforzarse para aportar
el bien y la felicidad a todos los seres sin excepción?
28. Desean escapar del sufrimiento, pero de hecho
los seres se precipitan hacia él.
Aspiran a la felicidad pero, en su ignorancia,
la destruyen como si fuera su enemigo.
29. Pero algunos colman de felicidad
a los seres desprovistos de alegrías,
acaban con todos los sufrimientos
de los que están abatidos por ellos
30. e incluso disipan su ignorancia.
¿Qué virtud iguala a la de ellos?
¿Qué amigo es comparable con ellos?
¿Qué méritos son similares a ésos?
31. Si es digno de elogio
quien devuelve un favor,
¿qué diremos de los bodisatvas
que hacen el bien aunque no se les haya pedido?
32. La gente alaba y considera virtuoso
a quien sustenta a unos pocos seres
dándoles con desprecio una limosna momentánea
de comida sencilla que los sacia durante medio día.
33. ¿Qué diremos de los que dan
continuamente a innumerables seres
la felicidad insuperable de los sugatas
y satisfacen por completo todos sus deseos?
34. Quienquiera que hacia estos benefactores,
herederos de los budas, malevolencia conciba,
permanecerá en los infiernos, el Sabio así lo dijo,
por tantas kalpas como los momentos de su malicia.
35. Pero los pensamientos puros y virtuosos hacia ellos
darán frutos abundantes en aun mayor medida.
Aun en la peor adversidad, los bodisatvas nunca dañan,
sino que su bondad espontáneamente se acrecienta.
36. Rindo homenaje a aquellos en quienes
ha nacido esta preciosa mente sagrada.
Voy por refugio a esas fuentes de dicha
que llevan a la felicidad incluso a quienes los dañan